A los 55 años, con una carrera en ingeniería y recursos humanos, y como padre de tres hijos que están comenzando su vida adulta y universitaria, me encuentro en una etapa donde la experiencia y el conocimiento se han consolidado, pero también surgen dudas. Recientemente, el libro «Nunca es tarde para ser un artista» de Julia Cameron ha sido una guía importante, recordándome que la creatividad es un recurso esencial que debemos mantener vivo, sin importar en qué etapa de la vida nos encontremos.
La Creatividad en Mi Vida Diaria
El concepto de «la cita con el artista» me ha inspirado profundamente. He adaptado esta idea a mi rutina diaria, combinándola con mis actividades deportivas como correr y nadar, además de mi práctica de meditación diaria enfocada en el agradecimiento y la respiración consciente. Estas actividades no solo me mantienen físicamente activo, sino que también alimentan mi mente y espíritu, creando un espacio para la creatividad y la reflexión.
“Las páginas matutinas”, otro concepto clave del libro, se han convertido en una práctica esencial para mí. Escribir libremente cada mañana me ha permitido desatar pensamientos y emociones que de otro modo quedarían atorados. Esta práctica diaria ha sido clave para mantener la mente despejada y receptiva a nuevas ideas, tanto en mi vida personal como profesional.
Además, he encontrado en las sesiones de coaching una herramienta poderosa para reforzar y expandir lo aprendido en el libro. Estas sesiones han sido un espacio para explorar mis desafíos, encontrar claridad y desarrollar un plan de acción que complementa mi proceso personal.
La Creatividad Aplicada al Mundo Profesional y Familiar
En mi vida laboral, he integrado esta creatividad en varios proyectos de transformación digital, apoyándome en la inteligencia artificial. Estos proyectos no solo han mejorado la eficiencia y el dinamismo en el entorno de trabajo, sino que también han fomentado un ambiente de innovación continua.
Otra fuente constante de creatividad ha sido mi rol como docente. Las clases que imparto y la interacción con mis alumnos han mantenido viva mi chispa creativa. A través de nuestras discusiones y su energía, logro mantenerme en un estado creativo que me enriquece.
Como especialista en recursos humanos, he visto cómo un enfoque más innovador y flexible en la gestión de equipos y la resolución de problemas puede generar un entorno laboral más dinámico y estable. Además, como padre, la creatividad me ha permitido ser más comprensivo y adaptable, ayudándome a guiarlos en su propio desarrollo personal y profesional.
Reflexión Final
“Nunca es tarde para ser un artista” es una invitación a redescubrir la creatividad en cualquier etapa de la vida. Si, como yo, te encuentras en un momento en el que las dudas empiezan a aparecer, te animo a que explores las enseñanzas de Julia Cameron. Este libro me ha proporcionado herramientas valiosas que no solo han revitalizado mi vida personal y profesional, sino que también han enriquecido mi rol como padre, docente y líder en el ámbito laboral. Estoy convencido de que puede ser una guía esencial para quienes buscan mantenerse creativos y enfrentar los desafíos con una mente abierta y un espíritu renovado.